Estaba acostado, cabeza doblada, el corazón se me salía por la boca, las respiraciones eran tan fuertes y descontroladas que cada vez que aspiraba tragaba tierra, el policía me presionaba con su rodilla en mi espalda y con la pistola en la sien, ya no intentaba escaparme, era el final, esto no es una película donde aparece el héroe en el último momento, mi cerebro intentaba anticiparse al sonido del disparo, pero de repente……
……..!aaarrrhg!..........
………… escuché un grito al mismo tiempo que dejaba de notar la presión de la rodilla y la pistola, sin terminar de fiarme levanté tímidamente la mirada para saber que estaba pasando, cuando para mi sorpresa me encontré al policía luchando para quitarse a un tipo que se le había echado encima por la espalda, me levanté rápidamente mientras me alejaba viendo como aquel tipo se jugaba la vida por mi, iba a resultar que en realidad si que existían los héroes, pero vi que desde el lugar donde estaban luchando salía una hilera de sangre que llegaba hasta un gran charco……….
……… ¡Mierda!...........
…………..¿como no me dí cuenta antes?, era el tipo al que había disparado antes, juraría que con esos disparos a bocajarro que recibió no podría levantarse nadie ni en la ficción, pero ahí estaba el hombre luchando, cuando de repente el policía me ve y me grita:
-¡Ayúdame mierda!, ¿no ves que me está atacando?-
-Si, ¿verdad?, has estado a punto de matarme y ahora quieres que yo te ayude ti, que te jodan pitufo de mierda.- (pitufo es como en España insultamos a los polis). Respondí de forma burlona...
-¿No entiendes nada verdad?- Insistía mientras seguía forcejeando.
El policía consiguió liberar sus brazos, y levantando la pistola por el exterior de su cuello, disparó en la cabeza del tipo que tenía encima, tiró el cuerpo hacía atrás y con la mano se cubrió el cuello mientras se lamentaba, -¿serían los remordimientos por haberlo matado o el dolor de la herida?- pensé yo mientras me retrasaba de espaldas lentamente intentando no hacer ruido, aunque resultaba absurdo porque lo tenía justo delante y me grita entre lamentos:
-¿entonces a ti te han mordido o no? Me pregunta sin importarle mucho mi respuesta.
-No, te lo juro, mira, es solo un corte- Le digo mientras me limpio con la manga de la sudadera la sangre que se había esparcido por el brazo.
El tipo, siempre con una mano en el cuello, no para de llorar y patear el cuerpo del tipo, ya con media cabeza, mientras se maldice a sí mismo, de reojo mira como limpio mi herida hasta que por fin se da cuenta de que no es un mordisco.
-¿No sabes nada de lo que ha ocurrido verdad?- Me pregunta de nuevo
-¿El que, lo de este tipo?, tranquilo, diré que lo hiciste en defensa prop….- respondo enseguida intentando convencerlo con las manos y los ojos.
-¡No!, esto me importa una mierda,- exclama sin dejarme terminar -¿no has visto al tipo? Quería comerme, esta mañana se ha declarado la alerta roja en todo el país, se han alertado cientos de casos de canibalismo por toda España.-
-Pero que coño dices, ¿me estás diciendo que hay zombies de verdad? claro, y al que muerden lo convierten en uno de ellos, vete a intentar engañar a otro.- respondo con media sonrisa.
No parece escucharme cuando se quita la mano del cuello y empieza a salirle sangre a borbotones mientras pierde el equilibrio, se tambalea, parece que va a caerse en cualquier momento, cae hacía atrás y llego justo a tiempo para poner cogerle de la nuca y evitar que se golpee con la cabeza en el suelo.
-Vamos tío, aguanta, ¿que hago, llamo a una ambulancia?, mierda, no tengo el móvil, dime lo que tengo que hacer, eh, no cierres los ojos, aguanta.- Le digo nervioso sin saber que hacer.
-Dis….. disparamé a la cabe…. za , hazlo, n… no qui…ero ser u…. uno de ellos.- dice con gran dificultad mientras sangra por la boca, el tipo no tiene fuerza ni para levantar la mano y dispararse a sí mismo, se está desangrando, el charco cada vez es más grande y se junta con el del otro tipo…. Sufre, rabia de dolor, pero parece que no es solo por la herida del cuello, me mira como si quisiera decirme algo pero no puede, hasta que en un momento deja de moverse, sus ojos ahora parecen mirar al vacío, con una de mis manos apoyo su cabeza suavemente en el suelo, mientras que con la otra intento tomar las pulsaciones en el lado del cuello que aun le queda entero, nada, estoy tan nervioso que soy incapaz de saber si son sus pulsaciones o las mías, así que apoyo mi cabeza en su pecho para oír si respira, se acabó, el tipo estaba muerto.
Sin más dilación, cojo su pistola mientras con la otra mano le cierro los ojos, saco el cargador no sin problemas, quedan 3 balas, lo vuelvo a meter, me aseguro que el seguro no está puesto, cargo el arma y le apunto, pero entonces pienso que una cosa es que estuviera muerto por un mordisco y otra es que fuera a convertirse en zombie o en lo que fuera, tenía que asegurarme, así que le pongo sus propias esposas cruzando sus brazos por delante, apoyo mi pie derecho en su pecho y le apunto fijamente a la cabeza esperando que vuelva a moverse……….
…………… pasan los minutos, me estoy poniendo nervioso, es posible que todo la alerta roja fuera mentira, encima va a pasar alguien y me va a acusar de haber asesinado a estos dos tíos, pero no sé porqué sigo confiando en el policía, hace frío, me bajo las mangas sin dejar de apuntarlo ni de mirarlo, tengo que usar la boca para bajar la de la mano libre, y me vuelvo a poner la capucha………
……………. son ya 10 minutos los que lleva sin moverse, estoy recordando todo lo que me ha pasado en apenas media hora, nada parecía lógico pero la verdad es que seguían escuchándose sirenas y gritos a lo lejos, que el tipo le había mordido al policía y que no había pasado absolutamente nadie por el lugar desde que llegué.
De repente, sin más, el poli abrió los ojos, me quedé paralizado, el tipo levantó la cabeza intentando morderme en la pierna que tenía sobre su pecho y no tuve más remedio que armarme de valor, o de miedo, o de las dos cosas y apretar el gatillo.
BANG!!
CONTINUARÁ
Desperté ante el fuerte viento frío que me golpeaba, miré el reloj y marcaba la 1:30, era momento de volver, ya que para llegar a casa andando solía tardar media hora, tranquilamente me quité la ropa corta de deporte que llevaba y la escondí debajo de los libros mientras me ponía la ropa larga, cerré la mochila, me la puse en la espalda y me dispuse a volver a casa, cuando iba a medio camino observé a lo lejos un coche que venía levantando mucha polvareda a su paso........
............ por un camino secundario, estrecho, de tierra, que estaba rodeado por grandes hileras de huertos y plantaciones aislados por vallas de alrededor de dos metros, donde posiblemente la velocidad permitida fuera de 20 km/h, el coche venía como poco a 80 km/h........
Mientras tarareaba una de las canciones, esperaba que aminorara la marcha, pero cada segundo que pasaba el coche iba incluso más deprisa, levanté los dos brazos haciendo señales por si no me había visto ya que no cabíamos los dos, un segundo me bastó para darme cuenta de que no iba a parar y tan rápido como pude salte hacía mi derecha agarrándome a la valla mientras el coche pasaba rozándome, no llegué a ver con claridad quien era el conductor pero eso no me frenó para nombrar a su familia, madre y difuntos entre mis reiterados insultos.
El salto había hecho que los auriculares se me salieran de los oídos y me había arrancado la mochila de las asas, es decir, me quedé con las asas puestas mientras la mochila se quedó enganchada en el coche.........
...............!perfecto!, donde llevaba la ropa, las zapatillas de correr, el móvil, la cartera.......
....................a medida que se alejaba aquel coche con su ruido estruendoso y me quedaba con su matrícula, empecé a oír sirenas de ambulancia y policía que provenían desde el lado opuesto, ¡diablos!, se escuchaban gritos entre medias de las sirenas, ¿que podría estar pasando?, esto es un pueblo donde lo más raro que pasa es que un vecino esté molestando a otro con una obra...
Mi curiosidad y extrañeza me hizo salir corriendo hacia el pueblo, aunque cojeando, con el salto hacia la valla me había hecho daño en el tendón...... "lo asumí" entre más insultos como un contratiempo en un mal momento y seguí acercándome mientras los gritos se hacían más evidentes, pero había algo en el ambiente que no era normal, el cielo estaba nublado, el viento soplaba a favor de donde me dirigía pero sin embargo, una gran bandada de aves volaba en dirección contraria, hacia el bosque. 5 minutos después llegué a la carretera principal, donde no pasaba ni un solo coche, cuando es una carretera muy transitada, pensé que los bomberos o la policía habrían cortado la carretera más abajo por algún accidente o incendio, no le dí más importancia y seguí mi camino.
Nada más entrar al pueblo, doblo una esquina y me encuentro a un policía apuntando directamente a un tipo, ¡coño!, en mi vida había visto una situación igual, esto no son las calles de Chicaco o Boston donde cada 5 minutos un policía le pone la rodilla en la cabeza a alguien, de repente, el tipo apuntado avanza hacia el policía y para mi sorpresa le dispara hasta tres veces haciéndole caer como un plomo hacía atrás, el corazón me late a mil por hora, y tras los 10 segundos de pausa me acerco hacia él gritando:
-Cabrón, te he visto, estaba desarmado y le has disparado a bocajarro, lo contaré todo.-
El policía, sin quitar el dedo del gatillo ya que seguía apuntándole, se volvió hacia mí lentamente sin bajar el arma y me apunta directamente a la cabeza, inmediatamente paro de acercarme y levanto las manos mientras pienso:
–¿seré Gilipollas, como se me ocurre amenazar a un tipo armado que acaba de matar a otro? ¿Solo tendría que dispararme a mí para no tener testigos?-
El tipo está muy nervioso, está a punto de apretar el gatillo y me grita:
-No te muevas tío, no des ni un paso más si no quieres que te acribille, ponte de rodillas, muy bien, eso es, ahora las manos sobre la nuca, !acuéstate boca abajo en el suelo!.-
Le obedezco sin bacilar y en solo 10 segundos estoy probando el suelo mientras le miro de reojo, el tipo se acerca y mientras sigue apuntándome me mira todo el cuerpo y me dice que me de la vuelta, no tardo ni 3 segundos, mientras le digo que se tranquilice, que no he visto una mierda, que no voy a decir nada, pero el tío de repente se exalta y dice con voz temblorosa:
-Lo sabía, a ti también te han mordido, vuelve a ponerte boca abajo y no te muevas.-
-Que dices tío, a mi no me ha mordido nada.- respondo incrédulo.
-Como que no, ¿entonces por que coño estás sangrando en la mano?- Replica.
De repente me miro, y efectivamente, tenía la mano llena de sangre, intento recapitular y me acuerdo de cuando salté a la desesperada a la valla, seguro que me rajé la mano con uno de los alambres............
.............!genial!, ¿que más me puede pasar?, hoy es el mejor día de mi vida.........
Tenía un buen corte que hacía que la sangre me chorreara por el brazo hasta el codo, seguramente con la adrenalina del momento no me había dado cuenta y ahora tenía un buen problema. Intenté persuadirlo mientras me daba la vuelta para volver a enseñarle el corte:
-Mira tío, no es ningún mordisco, me he hecho un corte en la valla cuando bajaba por el camino y …-
No me dejó terminar la frase, ya que de una patada me volvió a colocar boca abajo, y me puso la reglamentaria en la cabeza apretando fuerte contra el suelo mientras decía:
-No me cuentes historias capullo, no eres el primero al que me encuentro, prepárate a morir.-
Ya no me salían ni súplicas, acababa de ver como abatía a un tipo y tenía asumido que yo era el siguiente, simplemente cerré los ojos y esperé el final………………….
CONTINUARÁ
6:30 de la mañana, un día más vuelve la asquerosa rutina, tengo que madrugar para coger el autobús que me lleva a la universidad a una hora de distancia, soy de una familia humilde y aunque todo el mundo va en coches y motos pagados por sus ricos padres ese no es un problema para mi, el mayor problema es que estoy desmotivado, estoy estudiando una carrera que ya ni siquiera me gusta, pero la matrícula está pagada y no puedo hacerle esto a mis padres que se matan para que yo pueda tener algo a lo que ellos nunca aspiraron.
Es una sensación extraña, porque ese sentimiento de no defraudar a mis padres actúa en mí como una obligación o un castigo del que no puedo huir, por si fuera poco, no puedo practicar lo que más me gusta en el mundo y lo que llevo haciendo desde que aprendí a andar, jugar al fútbol, justo cuando mejor me iban las cosas y había llegado a un equipo de tercera división, tuve una lesión gravísima, me había roto el tendón de Aquiles en un torneo de verano y al ser externo al campeonato oficial no me lo cubría el seguro de la federación de fútbol.
Tuve que ser operado por la Seguridad Social, por médicos que no están acostumbrados a este tipo de lesiones, llevaba un año entero con una rehabilitación durísima y ahora empezaba a recobrar toda la capacidad de movimiento, el caso es que estaba faltando a clase varias veces, le pedía a un compañero que me firmara la asistencia mientras yo cada mañana llenaba mi mochila de ropa deportiva y me iba al polideportivo del pueblo para intentar volver a coger la forma, durante la rehabilitación había estado casi 4 meses con la pierna escayolada sin poder moverme, tiempo que aproveché para bucear en el mundo del cómic y del cine, un género por encima de todos me llamó la atención, el de zombies, estaba enganchado, me puse al día en el cómic de “The Walking Dead” , a diferencia de muchos, yo me enganché al papel tras ver la serie, y tras visualizar varias películas había marcado como favoritas en mi videoteca “Zombieland” y “28 días después”.
Esa mañana volví a desayunar junto a mi madre, que solía preguntarme que tal me iba, yo respondía que me iba bien al instante, intentando cerrar la conversación, salía por la puerta con mi mochila y me dirigía hacia la parada del autobús ante la atenta mirada de mi madre por la ventana, tenía buen instinto y no se fiaba, supongo que esas cosas se notan… hasta que giraba la esquina, sacaba el mp3, veía pasar el autobús medio escondido en un portal abandonado y hacía camino andando hacía el polideportivo. El establecimiento está apartado a unos 3 kilómetros del pueblo, incrustado en medio del bosque de la comarca, para evitar que algún conocido me reconociera yo siempre me ponía la capucha de la sudaderay echaba por un camino secundario.
Una vez llegaba al establecimiento, me cambiaba de ropa y empezaba mi “día de trabajo”, todavía no podía machacarme a hacer ejercicio porque incluso podía ser perjudicial para la rehabilitación, así que solo hacía un poco de carrera continua, abdominales y estiramientos a un ritmo controlado. Aún me quedaba toda la mañana por delante porque tenía que llegar a casa a las 2, así que siempre llevaba en la mochila algunos de mis cómics e incluso el libro de un tipo que fue compañero mío de clase en la infancia, que cosas, yo aquí engañando a todo el mundo y este que era bastante tonto en el colegio ya ha escrito un libro....creo que quería leerlo para constatar que era una mierda, necesitaba que fuera una mierda.....
......Me acostaba en uno de los bancos que estaban más apartados, sacaba el cómic y siempre con la música puesta me tiraba como 2 o 3 horas respirando el aire limpio del bosque, e incluso llegaba a dormirme, como ocurrió en está ocasión....
CONTINUARÁ